Titaguas celebra su noche más bonica del año

Por sexta ocasión tendrá lugar en Titaguas la que han llamado la noche de las velas, un evento que celebran en este pequeño poblado de la Serranía del Turia, cuya economía depende de la actividad agrícola, la ganadería extensiva lanar y la vinicultura. La cita es el 28 de julio y será durante esa noche cuando la iluminación de calles y plazas se apague para dar lugar al encendido de más de 15000 velas, que los  vecinos y autoridades habrán dispuesto en balcones, ventanas y calles.

El ambiente resultante es sumamente atractivo ya que la colocación de las velas va dibujando diferentes formas por lo que  es el escenario perfecto para la realización de las distintas actuaciones musicales que tienen lugar durante esa noche. No en vano la han bautizado como la noche más bonica del año.

Pero también habrá actividades durante el día para el entretenimiento de los visitantes que comiencen a llegar a la espera de la noche, por ello el Ayuntamiento y los vecinos de Titaguas en un trabajo en conjunto organizan una programación destinada  a divertir a todos los públicos, como antesala al evento nocturno.

Aunque aún no han anunciado la agenda de este año, usualmente se organizan rutas de tapas por los bares de la villa, para conocer y disfrutar de la gastronomía, paseos guiados a caballo o a pie por las cercanías, rutas para conocer los rincones más bonitos del pueblo, talleres de pintura y circuitos deportivos para los pequeños.

Todo estará listo para recibir a los visitantes ya que esta  localidad con una población de menos de 500 habitantes se ha empeñado desde el año 2013,  en mantener el nombre de su pueblo en boca de todos durante el verano.

En el evento pueden participar todos los pobladores que gusten hacerlo como voluntarios y también los empresarios y autónomos de las localidad que quieran sumarse a este evento y además lo vean como una forma de darse a conocer. La empresa de técnicos electricistas ya se ha anotado, pues quieren expandir sus servicios hacia la tierra de la serranía del Turia.

Este evento que logra atraer a cientos de visitantes desde Valencia y pueblos y ciudades cercanas, se ha convertido en el dinamizador de la actividad turística de la localidad, pues los visitantes extienden su estadía para aprovechar de visitar los encantos que Titaguas ofrece a los turistas, destacando entre ellas:

  • las singulares cuevas abiertas que se utilizan frecuentemente como graneros, tal es el caso de la cueva de la Casa Abadía, que guardaba los diezmos.
  • También las construcciones religiosas como la iglesia del Salvador, edificada en el siglo XVI, la Capilla del Nazareno del siglo XVIII y la ermita del Remedio (s.XVIi),
  • las pinturas rupestres encontradas en el que llaman Rincón del Tío Escribano.

Y al día siguiente la actividad no cesa, pues se procede al reciclaje de la cera de las velas que iluminaron la localidad por lo que los turistas podrán llevar a casa un bonito recuerdo de la noche más bonica del año en Titaguas.

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