No Quitarme La Botella (El Chocolate)
La Manzanilla es el vino de Sanlúcar, es su carácter y su instinto: su verdad, su compromiso. La Manzanilla es un vino que se empapa de sus gentes y costumbres, que parte de la improvisación y callejea en el misterio, en la sabiduría del incomprendido azar. La singularidad de una ciudad donde paseas por sus calles desordenadas y confusas mientras vas contemplando tabernas y certezas y las gotas de Manzanilla impregnan el sentido y conducen la razón o quizás la sinrazón. Con la sencillez que da la naturalidad de ser así y sentirse orgulloso de un origen, notas la presencia de ese vino extraordinario en cada piedra de Lucero, cada templo y cada torre son recuerdos salinos e historias por narrar. Divisando el Parque de Doñana en la fascinante desembocadura del Guadalquivir, barruntas arenas, barros y barcas marineras.
Si notas que la vida se evapora y paseas por Bajo de Guía, un pedazo de ti te demuestra alegría y sabia sanluqueña, te enseña vida y te ayuda a no entender: ¿Por qué?. ¿Y por que no? Porque no basta con ser terreno de unas plantas y unas botas, hay que ser pensador y jardinero.
Aprovechando la elección de La Bota de Manzanilla nº 16 para la selección del mes de marzo de la famiglia, os propongo una ruta de bares de tapeo por Sanlúcar de Barrameda de la mano de gran Maestro de los gourmands españoles, acompañados de un famigliar que nos enseña cada rincón gastronómico del planeta con maestría y entusiasmo y que ama especialmente esta ciudad; la que él mismo considera como “patrimonio gastronómico de la humanidad”. Un lujo para todos nosotros y un agradecimiento sincero para el artista que terminará publicando la mejor guía de restaurantes de este país con la inestimable colaboración de su futuro editor (un servidor).
Ruta del Tapeo en Sanlúcar (por el Sr. Espeto)
Me pide mi caríssimo Don que os dé un pequeño paseo por Sanlúcar de Barrameda, por el lugar donde el Guadalquivir desparrama sus riquezas y se junta con el mar, por la cuna del vino más especial del mundo, de ese vino que huele a sal y a mar y que invita a la charla, a la amistad y al más noble arte gastronómico del mundo: el tapeo.
Leyenda by Albeniz (Andrés Segovia)
Sanlúcar de Barrameda es una ciudad (sí, ciudad) compleja. Cuando la mayoría de las regiones se conforman con aportar cuatro o cinco platos al acerbo gastronómico patrio y con tener una gastronomía más o menos definida, en Sanlúcar conviven directamente dos culturas, dos cocinas bien distintas. Y ambas son extraordinariamente ricas. Por un lado, la cocina marinera, la del Barrio Bajo, el Bajo de Guía y el barrio de los marineros. Por otro, la de la parte alta, una cocina de huerta y de campo, de caza y de marisma. Por un lado, los mariscos con sus excepcionales langostinos a la cabeza, las tortillitas de camarones y las frituras, el calamar relleno, la sopa de galeras, el marrajo encebollado, la raya a la naranja agria o en colorao, el lenguado a la vendimia, las papas con choco, el cazón en amarillo o el menudo de chocos . Por otro, el barrio alto con su ajo (un gazpacho glorioso y espeso a base de ajo, pan de telera, tomate y pimiento), sus cazuelas de arroz de pato, sus papas con alcauciles, su berza. La segunda me seduce. La primera, simplemente, me fascina.
Un paseo por Sanlúcar debe necesariamente comenzar por su corazón, por la Plaza del Cabildo. Protagonista de la vida social sanluqueña y hogar de alguno de los mayores templos del tapeo de la ciudad, ergo del mundo. A mí me gusta recorrerla empezando por La Barbiana y arrodillándome ante sus papas aliñás y su manzanilla Barbiana en rama. También podríamos quedarnos un rato a tomar unos langostinos o unas tortillitas, pero vamos a movernos que el día va a ser largo. Lo suyo es cruzar en diagonal y, sin más preámbulos, entrar al templo de los templos: a Balbino. Uno de las mejores barras del país y, probablemente, la mejor atendida. Un equipo de hasta once “figuras” (los galácticos de la barra) que apenas te dejan pestañear antes de haberte servido. Aquí, coged número para las mejores tortillitas del mundo y pedid dos más por si acaso. Con media de Aurora. Me lo agradeceréis. Imprescindibles son también su salmorejo, su calamar relleno, sus frituras, sus berenjenas con langostinos o su paleta de jamón de relumbre. Y no os vayáis de la plaza sin hacer una pequeña parada en La Gitana para tomaros una copita de Pastrana y unas huevas aliñás o unas albóndigas de choco y en La Taberna de Juan, donde saben manejar la plancha y se puede pedir media de manzanilla en rama y unas huevas de choco.
Continuaremos el paseo por la calle Ancha hasta Santo Domingo, en dirección al barrio marinero. Nuestra primera escala es obligatorio hacerla en La Habana, una centenaria bodega de vinos tradicional, una tasca de pescadores, también centenarios, donde probar una copita de Viruta con unos caracoles o un poco de melva. Continuaremos hasta Pedro Hernández, en la Calle Mar, un tabanco donde, si en la barra andan de buen humor, os obsequiarán con unos taquitos de jamón gloriosos y un poco de queso para acompañar una copa de esa maravilla que se llama La “E” o con un amontillado Viejo de Delgado Zuleta. Y, como siempre, tanto esfuerzo tiene su recompensa. Y la recompensa llega al final de la calle, en forma de dos variantes de un mismo negocio. Por un lado la Enoteca La Sacristía del Marco de Jerez, donde probar alguna de las maravillas que por aquí se elaboran y llevarse algo para casa. Por otro, la Taberna der Guerrita, una auténtica tasca donde tomarse unas buenas huevas aliñás, unas tagarninas con huevo, unos garbanzos con choco o un enorme queso de oveja mientras uno se deleita con una pasada Toneles Gordos de Delgado Zuleta.
Finalmente bajaremos por la Calle Mar hasta el Bajo de Guía, el barrio más marinero y más gastronómico del mundo. Lógicamente uno tiene sus preferencias, que pasan por Secundino y su excepcional sopa de galeras y sus ortiguillas fritas, por Casa Juan con su arroz de langostinos, por la barra del Bigote, con sus guisos marineros (ese atún encebollado) y sus langostinos siempre bien cocidos, o por Joselito Huerta y sus frituras, su guiso de corvina y su copita de La Cigarrera. Pero el disfrute está casi asegurado en cualquiera de los demás: el Mirador de Doñana, Avante Claro, Poma… Claro que, si por el camino hubieseis desfallecido, siempre se puede sentar uno en El Veranillo a probar sus extraordinarios guisos marineros y sus postres de nota (los golosos agradecerán dejar un hueco para el “manjar celeste”).
Tiempo ahora para recorrer el barrio alto. De camino por la Calle Bretones y la empinada Cuesta de Belén, es obligatorio hacer una pequeña parada en su Mercado Municipal de Abastos para deleitarse con sus langostinos (juro que alguno, de fresco, saluda al entrar) y sus galeras, sus pescaderías rebosantes de peces más o menos identificables y sus fruterías donde abastecerse de buenas papas (que dicen que aquí ya vienen con la sal puesta) y pimientos. Previa a la subida, unos chicharrones en el Bar Juanito nos ayudarán a coger las fuerzas necesarias para la escalada. Una vez arriba, yo empezaría por Los Aparceros, en la calle Pozo Amarguillo y su archifamosa tapa de ajo, su berza o sus garbanzos con acelgas, continuaría por El Loli para tomar unos pimientos asados con caballa o una tapa de marrajo en salsa de pimientos, por el Bodegón Las Lindes para probar sus croquetas o su carrillada y me pasaría por Casa Damián a por sus albóndigas de galeras y su carne al toro. Y terminaría por el Bar Navarro, su ambiente festivo, su camarero imposible y sus excepcionales frituras (ojo a sus acedías) que ya estaremos echando de menos la parte baja.
Y, si de otro famigliar dependiese, este paseo terminaría de vuelta en la Plaza del Cabildo, en la Heladería La Ibense, probando uno de esos deliciosos helados elaborados por los descendientes de los inmigrantes valencianos que vinieron a trabajar el arroz en las marismas, después de haber asaltado Casa Merced en la Calle Ancha y haberse atiborrado a tortas de aceite y polvorón, cortadillos de cidra, bizcochadas o bollitos sanluqueños.
Pero, como es de mí de quien depende, terminaré este paseo por el corazón del mundo civilizado, tomando una copa en los jardines del Palacio de los Duques de Medina Sidonia. O, mejor aún, con una copa de manzanilla viendo el atardecer en el Bajo de Guía, frente a Doñana.
39 respuestas hasta ahora ↓
1 Fernando Angulo // Mar 16, 2010 a las 18:15
Bueno Sr. Espeto, ya te lo dije por línea interna, pero te lo reitero públicamente: Eres un Dios.
Para mí es un privilegio que me dejes colgar tus sensaciones de Sanlúcar en este blog, conoces como pocos los entresijos de la ciudad y disfrutas con ella como persona sensible que eres. Porque para disfrutar en esta ciudad hay que tener un importante contenido de sensibilidad, alegría y emotividad.
Cuando estuve leyendo por primera vez el texto que me mandó el Sr. Espeto, viví momentos de exaltación y de auténtica emoción, tuve que levantarme varias veces a servirme manzanilla y a buscar algunos cds de flamenco mientras un tremendo cosquilleo recorría mi ser.
Hasta tal punto llegaba mi alteración, que tuve que irme este pasado sábado a disfrutar de esta maravillosa Sanlúcar (y eso que había estado allí el sábado anterior y es muy posible que vuelva este sábado para completar el triplete).
Solo me queda darte las gracias por compartir todo esto con nosotros. Eres grande.
2 garagar // Mar 16, 2010 a las 20:26
Magnífico post.
Desconocía todos lo sitios que Espeto recomienda en el barrio alto. Tendré que pasarme por allí un fin de semana de estos y probar, entre otras cosas, esa tapa de ajo (una de mis debilidades) en “Los Aparceros”.
3 Jesús Melitón // Mar 16, 2010 a las 22:02
Grandes colaboradores se busca Vd., D. Weirdo. Un artículo tremendo. A la altura de su blog mayormente.
4 JAC // Mar 16, 2010 a las 23:09
Ganas me dan de bajarme a recoger en persona el pedido de este mes con la excusa de seguir en dirección a la ruta tremendamente narrada por Espeto.
Chapeau.
5 Eric V // Mar 17, 2010 a las 7:31
Tremendo Sr Espeto, una autentica lección de dominio del recorrido.
Como a JAC, ganas me entran de bajar a recoger el pedido y contrastar in situ las veleidades de la ciudad.
Pero todo es planteárselo…
Y el sábado, nueva vuelta por El Celler en un gesto de acción humanitaria y solidaria cubriendo la mesa de un famigliar que no la podía atender.
Pero para esto está la famiglia, para sacrificarnos unos por otros y que la imagen de la famiglia no quede dañada…:)
Ya os contaré por que el plan es cena-cena. Vuelo de las 13 h (ese Ryan por 4,95 eur), vuelta por el casco viejo, picar algo, cena, charla, GT´s y al vuelo de las 6 de la mañana para desayunar en Madrid (¿ dónde , Jac, en domingo de puente?)
6 Espeto // Mar 17, 2010 a las 8:28
Qué cosas me dicen ustedes. Me conformo con que a alguien le hayan entrado ganas de beberse una manzanilla.
Fernando, para mí es un privilegio que me prestes este espacio para contar alguna cosilla de mi lugar preferido. Sanlúcar de Barrameda es un sitio tremendamente especial, de esos que te gustaría que no cambiasen nunca. Y, además, tenemos la suerte de que es accesible en todos los sentidos, de que está ahí al lado para todo aquel que quiera vivirla y respirarla.
Por otro lado es de justicia reconocer que para confeccionar esta pequeña ruta me ayudaron mucho en su día dos fuentes que recomiendo leer a cualquiera que quiera moverse por Sanlúcar: en primer lugar, un magnífico e imprescindible artículo que publicaron en 2005 Jesús Barquín y Álvaro Girón en elmundovino y, en segundo, la siempre interesante cosasdecomé.com.
Y, yo como Eric, soy un famigliar muy sacrificado. Me vendo barato como guía particular por si alguien se anima a dar una vuelta por allí. Con que me pague el repostaje me conformo (y no me refiero al coche, obviamente).
7 emiliano // Mar 17, 2010 a las 11:13
Magnífico el recorrido Espeto. Y además muy oportuno, pues en dos semanas espero tomar posesión de la barra del Balbino. Por aportar algo a tu completísima ruta, si no os importa comer con manteles de papel y vasos de duralex, os recomiendo que un día reservéis un arroz con pato y un par de huevos fritos con patatas en La Venta el Quinto. Creo recordar que sólo abren al mediodía. También diré, para los que se quieran sentar a comer en el jardín de El Veranillo, que no se olviden de encargar las patatas con langostinos.
Por cierto, qué gusto da leeros.
8 Fernando Angulo // Mar 17, 2010 a las 12:10
Don Melitón, muchas gracias, un lujo el que tengo con mis columnistas que además me salen de lo más barato.
En mi opinión es una ruta para hacer en 2 o 3 partes. Este fue nuestro recorrido del pasado sábado de 4 famigliares:
Comenzamos en el Barbiana con las papas aliñás, un langostino por cabeza y dos copitas de Barbiana en rama. Dirección Balbino para probar las tortillitas de camarones (yo recomiendo una por cabeza) y unas sensacionales ortiguillas acompañados por media de Aurora (es difícil encontrarse con una Manzanilla decepcionante en Sanlúcar, pues esta lo fue). En la terraza del despacho de la Gitana con el sol haciéndonos una celestial compañía: Huevas de choco aliñás y unas extraordinarias albóndigas de choco. De la Pastrana no tenían señales de vida en la barra, por lo que nos tomamos varias copas de la Gitana, vivísimas. De cabeza a La Taberna de Juan a probar las huevas a la plancha con varias copas más de Barbiana en rama.
Paseo hasta el Habana, uno de esos bares rancios y antiguos que tanto me gustan. Allí, varias copas de La E y de La Viruta (en vasito y a temperatura ambiente) con melva con pimientos (no tenían caracoles). Luego, Pedro Hernández, otro de esos lugares surrealistas donde el jamón se corta en el estanco. Allí, tomamos jamón con algunas copas de Amontillado Viejo de Delgado Zuleta. Risas ante la lectura de “si en la barra andan de buen humor, os obsequiarán con unos taquitos de jamón gloriosos y un poco de queso…”. Que arte y que descojone.
Camino al Guerrita (lugar de culto) pasando por la bodega de Argüeso, contemplando su antiquísimas botas, sus patios sanluqueños y sus piedras milenarias. Una vez llegado, “El Guerrita” nos obsequia con una Palo Cortado que lleva criando en una pequeña bota desde 1985 y que acompañamos por dos platos de matricula de honor: Tagarninas con huevo y chocos con garbanzos.
Visita a la extraordinaria Enoteca, ubicada dentro del mismo bar donde se realizan algunas catas magníficas, nosotros tuvimos la oportunidad de disfrutar en compañía de Emiliano de una fantástica dedicada al Equipo Navazos impartida por Álvaro Girón. Una tienda de vinos de Sanlúcar sin igual en la provincia, donde podemos encontrar las propias sacas del Equipo Navazos, así como algunos Champagnes de categoría como Gatinois y Pierre Peters y, por supuesto, Amontillados, Olorosos y Palo Cortados viejísimos.
Directo a buscar una bolsa de hielo bien fría para preparar unos Makruts de Brecon con QTonic y Fever Tree (limón recién cogido de mi limonero por la mañana antes de partir de Ronda).
¿Qué tocaba luego? Puesta de sol en Bajo de Guía con Palo Cortado Cardenal y el Champagne de los Caporegime del mes de marzo: Paul Bara Comtesse Marie de France 1998.
Vuelta a la terraza que aparece en la última foto, para continuar con:
Champagne Lamberdier Bernier Brut Blanc de Blancs
Jadot Puligny Montrachet Premier Cru La Garenne 1999
Denis Mortet Gevrey Chambertin Premier Cru Lavaux St-Jacques 2004
Marcel Deiss Gewürztraminer SGN 2002
Para terminar, unas copas de Manzanilla en rama en Balbino con unas almejas a la marinera, salpicón de marisco, cañaillas, langostinos con berenjenas…
Gracias Sanlúcar por existir. No cambies nunca.
9 Espeto // Mar 17, 2010 a las 12:33
Vaya, me están entrado ganas de volver hasta a mí. De todas formas, no os tomeis demasiado en serio el recorrido. En Sanlúcar pegas una patada y sale un buen bar. A mí me quedan muchos por conocer y muchas tapas y vinos por probar, como ese que menciona Emiliano (del que tanto he aprendido) un poco más arriba. Lo suyo es improvisar un poco.
Don Fernando, ya que estaba usted en Bajo de Guía, lo suyo es que le hubiese pegado duro a los guisos marineros en Bigote y compañía. Allí se pueden encontrar medias de manzanillas interesantes.
Por cierto que estoy de acuerdo con la Aurora. A mí tampoco me dijo mucho la última vez que estuve allí, pero uno es un animal de costumbres.
PD Deduzco que en Pedro Hernández no andaban de humor… No os lo tomeis como algo personal, es lo habitual.
10 Fernando Angulo // Mar 17, 2010 a las 12:41
Sr. Espeto, el arroz a la marinera lo tomamos en la terraza del Poma el domingo (Bigote estaba cerrado), un restaurante que suelen recomendar los propios sanluqueños. Tremendo el arroz, impresionantes las acedías (creo que las mejores que he tomado nunca) y unos fresquísimos chocos. Con media de La Goya.
Lo de Pedro Hernández fue un descojone porque se lo leímos en voz alta al dueño, que se lo tomó con muy buen humor (aunque no nos sacó los taquitos de jamón…). No obstante le dije que lo habías escrito tú e incluso le enseñé una foto para que te reconozcan cuando vuelvas…
11 Espeto // Mar 17, 2010 a las 13:05
Soy hombre muerto.
12 garagar // Mar 17, 2010 a las 13:40
Emiliano, si pasas por Sanlúcar no dejes de llamarme.
Ya sabes que Jerez está a un paso y así continuamos la conversación cinéfila del día de la comida en Skina.
En cuanto a la Taberna der Guerrita, decir que me gustó tanto la comida como la bebida (La Bota nº16 nunca falla) y el trato del ‘Guerrita’, que además de invitarnos a unos chupitos de Tintilla de Rota y otros vinos de postre tuvo el detalle de enseñarnos La Sacristía y departir con nosotros un buen rato.
Otra cosa recomendable son las vistas desde la última planta del Hotel Guadalquivir, aunque para tomarse un café o un digestivo hay que armarse de paciencia.
Saludos. Javier.
13 angel // Mar 17, 2010 a las 16:21
Sóis unos impresentables…
Como venganza os diré que, en los últimos tres días, me he tomado un Pierre Peters Cuvee Speciale “Les Chetillons” 2000, un La Closerie, un L’Apôtre, un Chevalier de Sterimberg 2005 y un Azienda Bricco Asili Ceretto Barbaresco Faset 1999….toma ya
14 JAC // Mar 17, 2010 a las 22:13
Eric V,
¿Por qué no desayunas en El Celler?.
Me extraña que no se te haya ocurrido…
15 emiliano // Mar 18, 2010 a las 0:38
Yo te llamo, Garagar, que tenemos pendiente darnos un paseo por Jerez y que me lleves a comer al bar Las Banderillas o al restaurante Sabores.
16 Fernando Angulo // Mar 18, 2010 a las 16:52
Ángel, me interesa tu opinión de los vinos que comentabas, especialmente del “Les Chetillons” de Peters y del Barbaresco.
Ayer nos juntamos nuevamente a ver el fútbol y aunque la selección fue algo más limitada, me llevé dos más que agradables sorpresas. Por un lado, un Champagne rosado que ya tenía fichado desde hace tiempo: Bernard Hatté Brut Rosé, un prodigio de frutas rojas, una macedonia encabezada por las fresas, las frambuesas y las grosellas que también sacaba unas complejas notas de almendra amarga. Elaborado con un 40% Pinot Noir, 20% Chardonnay, 30% Pinot Meunier y un 10% de vino tinto de Pinot Noir de Verzenay, se mostró con una boca cremosa y muy fina y elegante, quizás con un pequeño exceso de Dosage bajo mi punto de vista o mis preferencias. Altamente recomendable.
Por otro lado, un Pesquera del 89 que se presentó con una nariz de impresión, de altos vuelos, con su regaliz, sus cueros limpios, sus cenizas y su punta de lápiz. Carbón quemado, flores marchitas y un fondo apasionante de fruta fresca completaban una nariz enorme. En boca, como era de esperar perdía peso con una clara falta de acidez, pero aun se mantenía son seda y muy agradable. Curiosamente este fue el año en el que Alejandro Fernández comenzó con otros proyectos como Condado de Haza, que en mi opinión ha terminado en una clara prostitución de la bodega, con vinos uniformes despersonalizados.
17 AC // Mar 18, 2010 a las 17:18
Estimado Sr. Espeto, he leído que es usted de Marbella y en numerosas ocasiones ha escrito sobre lugares para comer en ella.
Iré para allá en Semana Santa y me gustaría, si es no es mucha molestia, que me aconsejara sitios para ir a comer, cenar, tomar algo,… a parte del archiconocido Skina.
Muchas gracias de antemano!
18 Espeto // Mar 18, 2010 a las 19:31
AC, no me indica usted que tipo de restaurantes busca, pero en ningún caso es una molestia. Aquí le pongo unos cuantos en plan genérico, pero si busca algo más específico no tiene más que pedirlo.
-Para cocina “moderna”: CALIMA (que no sé si estará ya abierto para esas fechas), SKINA y EL LAGO. Los tres pasan por un muy buen momento. A unos kilómetros de Marbella, llegando a Estepona, tiene LA VERANDA, en el Villa Padierna, y un poco más allá el SCHILO en el hotel Finca Cortesín.
- En plan comida tradicional: VÍCTOR (ojo a sus precios), OYARBIDE GASTRO, SIDRERÍA USATEGUI, CASA FERNANDO en San Pedro o EL ASADOR DE GUADALMINA. Llegando a Estepona, EL FOGÓN DE ELÍAS dispone de un género irreprochable (encargue usted un pescado grande o un asado).
- Algún sitio para pescaito : LA TRAÍÑA, LA RELOJERA o EL AQUÍ TE QUIERO VER. En el centro, HERMANOS HARO y
- Si le va la cocina oriental: ASIA FOOD (China), SUKHOTHAY (Tailandesa), KATSURA o SUSHI DES ARTISTES (Japonesa) o JAYPUR PALACE (India).
Además, tienes algunos para tapeo en torno al aparcamiento de la Avenida del Mar (como LA VENENCIA) y en la calle Ramón Gómez de la Serna y aledaños (como GORKI). Si se acerca hasta Puerto Banús, la mejor opción es LA MORAGA.
Si le apetece desplazarse a Fuengirola, donde la rcp es sustancialmente mejor, imprescindibles GIROL (en plan cocina creativa) y LOS MARINOS JOSÉ (para pescado y marisco). Y, muy bien, LA SALINA (sigo diciendo que manejan el mejor queso de oveja del mundo y tiene una buena carta de vinos), la BODEGA CHAROLAIS, EL CALLEJÓN o LOS MANUELES (estos dos últimos para tapear). En el camino, una parada en LAS LLAVES puede ser interesante si lo que busca es cocina leonesa.
19 Fernando Angulo // Mar 18, 2010 a las 21:30
Gran repaso Sr. Espeto, déjame añadir en los de cocina tradicional la Sidrería Manolo en el barrio de La Campana (entre Marbella y San Pedro), donde se puede comer la mejor fabada y el mejor pote de acelgas de Andalucía.
AC, ya que estarás tan cerca, te recomiendo que te des un paseo por Ronda -encantadora en esta época del año- y aproveches para comer en Tragatapas.
20 emiliano // Mar 19, 2010 a las 1:36
Oye Weirdo, que sepas que la Sidrería Manolo me la debes.
21 Espeto // Mar 19, 2010 a las 8:54
Fernando, de acuerdo, esa Sidrería Manolo sería otra buena opción por su producto (aunque del vino mejor olvidarse).
Y veo que se me ha quedado cojo el tema de los chiringuitos. Quería decir que “En el centro, HERMANOS HARO y el PEPE’S BAR (sí, lo sé, un nombre elegante donde los haya) para tomarse unos espetos.
Ayer me dieron el que hasta el momento, si la memoria no me falla, ha sido el tinto rondeño más interesante que he probado: el Soleón Creación Conrad 2005. Un curioso coupage que a mí me pareció un vino muy correcto (sobre todo, para lo que esperaba de él).
22 Fernando Angulo // Mar 19, 2010 a las 10:07
Sr. Espeto, desde hace algunos meses comenzamos a venderle algunos vinos a la Sidrería Manolo:
André Clouet Grande Reserve
Lusco Albariño 2007
Nikolaihof Hefeabzug Grüner Veltliner 2007
Clos Dominic Vinyes Baixes 2006
Antonio Moral 2006
Jarrate 2006
Graillot Crozes Hermitage 2007
¿Has probado los vinos de Vetas? Están un pasito por encima de todo lo que se hace en Ronda.
23 Espeto // Mar 19, 2010 a las 10:29
¡Ah, c..! Esa es una buena noticia. Me pasaré por allí de nuevo. La verdad es que me daba un poco de pereza por el tema vinos.
Sí que he probado alguno. Me gustó bastante un Vetas Selección 2003 que probé en el Almocábar de Ronda.
24 Fernando Angulo // Mar 19, 2010 a las 11:06
Emiliano, cuando quieras.
Una noticia de alcance: El otro día encontré el puesto de churros de la Guapa, no tiene pérdida, está justo al lado del puesto de cintas de cassette del Melli. Desafortunadamente estaba cerrado. Tengo fotos que lo prueban.
25 Espeto // Mar 19, 2010 a las 11:18
Otra víctima de la conspiración judeomasónica de Emiliano.
Mándamelas.
26 emiliano // Mar 19, 2010 a las 12:12
Fernando, tú a Espeto ni puto caso. Acabas de dar un paso importantísimo en tu educación espiritual, ya que, como sin duda habrás notado, el puesto de la Guapa irradia una poderosa influencia, muy inspiradora para el hombre humilde en su ferviente búsqueda de la verdad a través de los caminos del churro. La churrería de la Guapa es lugar de peregrinación obligada para todos los grumetes del mundo.
27 Espeto // Mar 19, 2010 a las 12:34
Sí, muy bien, ¿pero abre alguna vez?
Fernando, no dejes que te líe. Es un tipo que no distingue un cardo rojo crujiente de un churro.
28 Fernando Angulo // Mar 19, 2010 a las 13:21
Estoy entre la espada y la pared, por un lado me dijeron en la Tacita de Plata que solo algunos somos los privilegiados de conocer donde está ubicado tan mítico puesto de churros. Yo creo que al Sr. Espeto le confundieran con un alemán y no quisieron decírselo… Y por otro, yo empiezo a pensar que solo debe abrir cuando Emiliano visita la ciudad.
Mi conclusión es que creo que debemos ir esta semana santa los tres a comprobarlo.
29 angel // Mar 19, 2010 a las 19:40
Fernando,
las condiciones en las que tomamos los vinos no eran las mejores para tomar notas, pero te cuento algunas sensaciones que recuerdo:
- Pierre Peters Cuvee Speciale “Les Chetillons” 2000; burbuja pequeña que forma una corona muy persistente, una acidez impecable y, para mí, predominio de notas cítricas desde el arranque hasta el final (¿naranja, mandarina?), buena estructura y amplitud . Un gran champagne.
- Azienda Bricco Asili Ceretto Barbaresco Faset 1999; un vino ligero, con recuerdos de café y violeta, taninos muy bien integrados y una buena acidez (creo que aún tiene años por delante); mejora sustancialmente si le dejas respirar y, de hecho, al día siguiente estaba mejor que cuando lo abrimos. En resumen, un buen vino pero no es de la mejores nebiolos que te puedes tomar (al menos esta botella).
30 angel // Mar 20, 2010 a las 14:53
Hace como una hora he abierto una botella de Weingut Bründlmayer Ried Käferberg 2001 y todavía estoy flipando. No creo que hasta mañana pueda decir lo que da este vino (claramente necesita oxigenarse) pero la primera impresión es francamante buena.
31 Fernando Angulo // Mar 21, 2010 a las 14:43
Muchas gracias Ángel por las notas, ese Chetillons de Pierre Peters está viviendo momentos de gloria, no es un Champagne fácil, su mineralizad, acidez y frescura atrapan y predominan sobre las frutas. Los Champagnes de Peters son siempre sutiles flores azules.
¿Cómo continuó el Bründlmayer Ried Käferberg 2001? Esos toques dulces en nariz que simulan ser un vino alsaciano de Marcel Deiss, descolocan en un principio y enamoran en un final, con esa boca minerales aterciopelados. Aquí tienes algunas notas:
“El GV Käferberg 2001 es un vino procedente de un viñedo situado a unos 300 metros sobre el nivel del mar compuesto de suelos extremadamente complejos (muy parecidos a los del mítico Petrus) con predominio de arcilla arenosa, formado principalmente por la descomposición de fósiles marinos. La fermentación se produce en las clásicas barricas austriacas de 300 litros de capacidad (de segundo y tercer año) para luego pasar a madurar en barriles de unos 2.500 litros”.
Yo ayer para no romper con mi rutina de los sábados, me fui a Sanlúcar a recibir el título de “sanluqueño adoptivo” y aproveché para pasar por el bizarro y evangélico Mercado de Abastos para comprar gambas, langostinos, burgaos, chocos, acedías, cazón y papas del terreno para tratar de emular a nuestros amigos del Barbiana.
Después, un poco de plaza de Cabildo donde todo continúa en orden, solo apuntar un descubrimiento: La sopa de tomate en el despacho de vinos de La Gitana, una tapa que solo ponen los sábados por la mañana y de la que todavía me dura el recuerdo. Apúntela usted Sr. Espeto (si es que no la tenía fichada).
32 AC // Mar 21, 2010 a las 18:08
Muchas gracias por sus recomendaciones Sr. Espeto. No buscaba ningún tipo de restaurante en particular sino más bien, un resumen con un poco de todo como el que ha hecho.
Mil gracias de nuevo
33 angel // Mar 21, 2010 a las 22:49
Pues la verdad es que el Weingut Bründlmayer ha cumplido con todas las expectativas, hoy era un vino elegante que llenaba la boca de sensaciones, manda la piña pero está tan equilibrado que a mí, que no soy un gran catador, me cuesta sacarle la cantidad de matices que tiene perfectamente integrados. Me he dejado una última copa para mañana para ver que pasa.
34 Ainur // Mar 22, 2010 a las 23:37
El Don sabe rodearse de gente sabia, con talento y apasionada. Espeto lo ha demostrado sobradamente con este soberbio post. Ir a Sanlucar no sera lo mismo despues de haberle leido, caro Capo Espeto.
Del post anterior, no he tenido tiempo de agradecer igualmente a Fran por esa increible descripcion del Ignoto, gracias a su lectura me bebi la 2ª botella recordando la primera. Gran vino.
Otros vinos que he probado ultimamente:
- Weingut Brundlmayer. Ried Kaferberg 2001. Ya lo ha dicho todo Angel, excepto que tiene mucha paciencia, a mi me duro menos, dia y medio. Mucha complejidad, acidez suave, frutas tropicales, una nariz espectacular.
- Brundlmayer GV Alte Reben, añadas 2000 y 2004. Tomadas en dias sucesivos. El primero mas robusto, calido, intenso. El 2004 mas acidez, mas ligereza. Ambos nos gustaron mucho.
- Peter Jacob Kuhn Rheingan Riesling 2002. No soy digno de decir nada de este vino. Una maravilla.
- Viu Manent 2007. Reserva Merlot. Nombrado vino de Chile del 2007. Frutas rojas, hierbas aromaticas, toques de licores. Normalito.
- Ignoto 2000. Fran lo ha descrito mejor que yo. En esta zona de España se estan haciendo cosas muy interesantes. Gran vino.
- Le fleur de bouard 2006. Burdeos. Normalito.
- Grans- Fassian 1999. Trittenheimer Apotheke Riesling 1999. No se si ya lo he comentado, el Don tuvo una epifania el mes que selecciono los 3 rieslings. Espectacular.
- Finca La Anita 99. Malbec. Mendoza. Tuvimos mala suerte, salio rana.
- Vino de mesa dulce Folie Douce 2007, de bodegas Mengoba. Un vino peculiar, mezcala de doña blanca, godello y petit manseng. Con bastante acidez y frescor, algo de aguja. A mi no me gusto, pero a los amigos con los que lo probamos si.
- Albariño Pazo Piñeiro de Lusco 2006. DO Rias Baixas. Creo que es el mejor albariño que he probado.
- Viña Tondonia Rosado Gran Reserva 1997, o como un señor de Sanlucar se fue a la Rioja a elaborar un fino tinto.
- Coudoulet de Beaucastel 2007. Cotes du Rhone. El tipo de tinto que me gusta. Muy bueno.
35 Espeto // Mar 23, 2010 a las 11:31
AC, a mandar.
Don Fernando, tomo buena nota. ¿El despacho de La Gitana es el de la Calzada del Ejército? No tenía ni idea de que allí sirviesen comida.
Gracias, como siempre, a Ainur por sus amables palabras. Que sepa usted que para capos y famigliares la visita guiada es gratuita. Sólo tienen que ponerle día y hora.
Por cierto que me dais en el corazoncito con esa Grüner Veltliner de Bründlmayer. Un vino tremendo que, además, es muy especial para mí.
36 Gerardo // Mar 23, 2010 a las 13:00
Conozco casi todas las referencias que haces del barrio bajo de Sanlúcar y comparto tus opiniones sobre ellas. Por el contrario, apenas conozco el barrio bajo, ignorancia de la que pienso derrimirme en mi próxima visita, en mayo.
Una cosa me llama la atención: las dudas sobre el humor de la gente de Pedro Hernández, que son siempre amabílismos conmigo, y eso que yo voy con dos mellizos de pocos años, asunto que no suele dejar indiferente a los camareros de perfil hosco.
Lo dicho: gracias por las referencias, tomo nota.
37 Fernando Angulo // Mar 23, 2010 a las 13:06
Ainur, gracias por tus notas, lo del Rosado de Tondonia lo has clavado.
Gerardo, al menos yo estaba de coña con respecto al Pedro Hernández, lo pasamos muy bien allí con el dueño con la coña de los taquitos de jamón y todos fueron muy amables. Otra cosa es el Sr. Espeto, al que le aconsejo que no vuelva…
38 Fernando Angulo // Mar 23, 2010 a las 13:07
Espeto, me refiero al de la plaza del Cabildo, ya que está el despacho de La Gitana (así se llama) y La Gitana justo a su derecha. Supongo que son del mismo propietario.
39 Espeto // Mar 23, 2010 a las 18:50
A ver, a lo mejor se ha entendido mal lo de Pedro Hernández. Es una larga historia que no viene a cuento relatar aquí. A mí también me han tratado muy bien siempre allí pero uno es castellano como su propietario de Soria (creo) y esos taquitos están disponibles en función del humor que se respire ese día. Y no digo más.
Vale, Fernando. Es que estaba confundiendo lo de La Gitana con el despacho grande de Hidalgo donde, por cierto, se puede comprar Pastrana a tutiplén.
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