Terminamos esta miniserie sobre Londres -que comenzabamos con su parte I y II- con una serie de sitios que pueden serle útiles al viajero y que le mantendrán con el estómago lleno y el espíritu alegre durante buena parte del día.
Vaya por delante que se me ocurren muchas ciudades donde se desayuna mejor que en Londres. Y esto que digo no es una afirmación gratuita. Me ha costado muchas digestiones pesadas averiguarlo. Todavía recuerdo el inacabable y poco digestivo desayuno inglés de la Brasserie Roux que, además, me costó un ojo de la cara. Por no hablar del brunch, un acontecimiento a evitar por lo general en toda la City.
Frente a estos, que siguen siendo mayoría, surgen otros restaurantes que han hecho de la calidad de los desayunos su bandera:
THE WOLSELEY. (“Tan afamado es el desayuno en esta institución de Picadilly, junto al Ritz, que han terminado por editar su propio libro. Comedor enorme, de los años 20 del pasado siglo, con enormes columnas, cubertería y menaje de alpaca. Servicio de primera. Aquí no se viene a contar las calorías, obviamente, porque todo es maravillosamente calórico. Desde la panadería y la bollería, pasando por las mermeladas, hasta los platos contundentes y el inabarcable desayuno inglés. Todo hecho en la casa desde bien temprano. Magníficos los huevos Benedict, con una holandesa de nota y unos huevos fantásticos. Además, crumpets, muffins, fantásticos panes, bacon, jamón y embutidos orgánicos y todo ello en raciones más que generosas. Para saltarse la dieta y el almuerzo. Es un lujo” Febrero 2009).
INN THE PARK. (“Vistas sin parangón desde su terraza, en el parque de St. James. Estupendas mezclas de zumos, mejores tostadas de pan de semillas, buen café y platos demasiado ingleses, algo pesados. El servicio se desmadra con la sala llena por lo que es mejor evitar los fines de semana” Mayo 2010).
LA FROMAGERIE. (“Estupenda como siempre, un sitio ideal para ir a tomar un vino y un plato de quesos donde ahora también se puede desayunar. Estupendos panes, productos orgánicos y de granja y, para un servidor, quesos de leche cruda. Además, tiene una tienda donde poder hacerse con productos de lujo (mayormente italianos y franceses), un pequeño puesto de fruta y verdura en la entrada que debe ser unos de los mejores y más caros de la ciudad. Tiene unas mermeladas caseras de matrícula” Mayo 2010).
THE BOTANIST. (“…muy bien The Botanist, en Sloane Square, el corazón de Chelsea. Magníficos huevos revueltos con salmón de Forman & Son y muy buen pan. El café flojea y los zumos son fantásticos. Además, es el lugar de moda para un almuerzo ligero y para tomar una copa después del trabajo” Mayo 2010).
Otros lugares donde desayunar decentemente en Londres: ROAST, SMITHS OF SMITHFIELDS y ST. BREAD & WINE que son los imprescindibles del momento, TOM’S KITCHEN, HIX RESTAURANT en Selfridges, BAKER & SPICE, el nuevo BAR BOULOUD del Mandarin Oriental, el FOUNTAIN BAR del Fortnum & Mason, MASH o el ORRERY EPICERIE. Y para un desayuno absolutamente diferente, no dejen de visitar THE CINNAMON CLUB con su desayuno indio-colonial a base de uttapams y huevos con especias.
EL VINO:
No es Londres una ciudad de grandes wine bars aunque cada vez van asomando la cabeza más. La cultura enológica en la ciudad está arraigada en torno al vino como producto de lujo que se marca en las cartas a precios astronómicos o, en los peores casos, como un brebaje que se sirve hasta el borde de la copa. En cualquier caso no es fácil beber buen vino en Londres a no ser que estemos dispuestos a fundir la tarjeta.
El THE WONDER BAR del Selfridges posee una interesante selección y unas máquinas de autoservicio que mantienen el vino lejos del contacto con el oxígeno y que permiten, además, elegir la cantidad deseada. Muy interesante y muy “cool” pero después de haber dilapidado las primeras cien libras empieza a perder su gracia.
Mejor guarden ustedes la cartera y dirijan sus pasos hacia 1707, el wine bar del Fortnum & Mason que, por unos precios algo más razonables, tiene una interesante selección y permite el descorche por 10 libras. Más baratos, aunque con selecciones más mundanas, el BEDFORD & STRAND en Covent Garden o el CORK & BOTTLE en Leicester Square.
Pero si tienen ustedes un solo disparo, mi apuesta sería KENSINGTON WINE ROOMS. En torno a cien vinos por copas y con precios mucho más razonables que en pleno centro. Su único inconveniente es la distancia.
EL LUNCH:
El almuerzo en Inglaterra suele ser un tema frugal. Apenas un sándwich o una ensalada bastan para una mayoría que concentra sus energías en la cena. Los buenos restaurantes lo saben y, al mediodía, ofertan menús cortos y baratos y opciones rápidas para ejecutivos. Mi primer consejo es aprovecharse de estos menús para probar algunos de los restaurantes más caros de la ciudad. En el día en que escribo esto, restaurantes de primer nivel como GORDON RAMSAY, L’ATELIER de Jöel Robuchon, THE SQUARE o el SKETCH de Pierre Gagnaire cuentan con menús al mediodía que oscilan entre las 25 y las 45 libras esterlinas.
Por otro lado, existe en Londres un tipo de establecimiento que se especializa en este lunch ligero. Lugares mayormente frecuentado por féminas, turistas acomodados o por ejecutivos sin prisas. Restaurantes como THE IVY, THE RIVER CAFÉ, THE WOLSELEY, SOTHEBY’S CAFÉ, el comedor del RITZ, el E & O (Eastern & Oriental), el FIFTH FLOOR del Harvey Nichols o el HIX o el OBIKÁ del Selfridges ofertan platos ligeros y bien elaborados por una módica factura.
Y, por supuesto, cualquier opción de cocina étnica será siempre bienvenida a estas horas.
Para mí es un ritual tomar una copa de sobremesa o un cóctel antes de cenar en alguno de los míticos hoteles de Londres. Una copa relajada en una tarde fría junto a la chimenea del COBURG BAR, en el Connaught es una experiencia ineludible. Igual que lo es tomarse un dry martini en el bar del DUKES HOTEL, un cóctel en el ARTESIAN BAR del Langham o un malta en uno de los sillones de cuero del bar del CLARIDGE.
(“Precisos los cócteles en el Fifth Floor del Harvey Nichols. Francamente buenos el Perfect Dry Martini (con Tanqueray Ten), el Fifth Floor Martini (con un toque de pomelo) y el Martini de Lychees. Extraordinario el Donovan bar del Hotel Brown’s, elegante, tranquilo y bien servido, muy en la línea del Connaught. Un lugar ideal para tomar algo relajado a media tarde.
Algo más movido y bastante más incómodo el Blue Bar del Hotel Berkley. Bien atendido, con cócteles correctos, copas bien servidas y precios de vértigo. Muy recomendable las mesas de la ventana sobre todo para los aficionados a los coches de lujo y a las revistas de famosos.
Y, por último, uno de mis bares favoritos, el Palm Court del Park Lane Hotel. Un enorme salón de estilo art decó donde tomar el té o una copa relajadamente. Los cócteles no valen mucho pero las copas están bien servidas y la sala es impagable” Mayo 2010).
Y, si buscan ustedes algo más movidito, no duden en tirar de las barras de algunos de los restaurantes más trendy de la ciudad: Zuma, Nobu en el Metropolitan, el Galvin at Windows en el Hilton, Crazy Bear, Shochu Lounge, Barshu o Juju’s.
LAS COMPRAS:
Como tiendas gastronómicas, está muy bien la de HARROD’S, pero tiene más encanto FORTNUM & MASON. Personalmente no me gusta el supermercado gourmet del SELFRIDGES. Mejor el de la quinta planta del HARVEY NICHOL’S. El mejor supermercado orgánico de la ciudad es DAYLESFORD ORGANIC, en Chelsea, una auténtica gozada. Por supuesto, es ineludible la visita a un mercado y el de BOROUGH tiene todo lo que puedan necesitar, incluyendo, NEIL’S YARD, la tienda de quesos más reputada de la ciudad junto con PAXTON & WHILTFIELD. Échenle un vistazo también a esa FROMAGERIE de la que les hablaba antes. El pan, para acompañar, adquiéranlo en DE GUSTIBUS o en BAKER & SPICE.
Más especializadas, THE SPICE SHOP para especias o L’ARTISAN DU CHOCOLAT por sus magníficos bombones.
Y en BOOKS FOR COOKS, frente a THE TRAVEL BOOKSHOP en Portobello, encontrarán cualquier libro de cocina que busquen. Los cachivaches de cocina los pueden encontrar en DIVERTIMENTI, con varias localizaciones por la ciudad.
* Nota. Ante las recomendaciones recibidas por parte del titular del blog, he decidido voluntariamente y, sin recibir coacción alguna (la cabeza de mi hámster reposa ahora sobre la almohada), dejar al margen el tema de los pubs, antros donde bárbaros y desalmados consumen cerveza en cantidades industriales. Si, a sabiendas de ello, quieren ustedes jugarse la vida en uno de ellos, no dejen de pasarse por THE AUDLEY, en pleno corazón de Mayfair, por THE GRENADIER, en un bonito recoveco de Belgravia, el PUNCH BOWL en los aledaños del Soho o por el mismísimo SHERLOCK HOLMES, a un paso de Trafalgar Square.
Nota #2. Doy por hecho que entre tanto desayuno, almuerzo, copa y cena no les quedará tiempo para tomar el té. Pero, si insisten, ahí tienen mis mejores experiencias: dos clásicos, el del DORCHESTER y el del BROWN’S; uno diferente, el del SKETCH THE PARLOUR y otro entrañable, el del ROSE LOUNGE en el Sofitel St. James.
Hace algunas semanas, Nico James se puso en contacto conmigo porque quería conocer un poco más en profundidad nuestro proyecto de famiglia, nuestra mentalidad y, en general, nuestra forma de vida. Me sentí de verdad un privilegiado porque Nico además de importar estupendos vinos para España como Gonet, Bründlmayer, St. Urbanshof o Waldschütz, esconde una de las historias más bonitas que he escuchado sobre como llegar a querer al vino y a su mundo. De esto hablaremos dentro de pocos días en una entrevista recíproca. Le agradezco enormemente que publicara en su blog (http://www.iamvino.com/) dividido en tres partes, el texto que detallo íntegramente a continuación y que él tituló como “Il Padrino del Vino”:
La idea de la famiglia parte de una búsqueda de valores, de un compromiso perdido por culpa de algunos Clubes de vinos que habían hecho una transición necesaria en España, pero que desde hacía muchos años yacían marchitos y atascados. Ya no importaba el vino, ni su consumo ni su conservación, solo tenía cabida la venta y el aprovechamiento de unos inquietos aficionados que trataban de profundizar en el mundo del vino y se encontraban con una casa llena de tintos imbebibles. Creo que todo esto ha hecho mucho daño para el consumo en España, en parte ha acabado con el interés de una generación y de una forma de ver y entender el vino. Yo siempre lo he visto desde fuera, este estancamiento que en muchas ocasiones nos llevaba a pensar que el vino español era mejor que el extranjero por definición o que el Reserva era mejor que el Crianza. Me duele de corazón que se trate así a algo que tanto amo. Por ello un día pensé en montar una familia del vino formada por aficionados, neófitos, profesionales… personas al fin y al cabo que compartiéramos las mismas inquietudes, no solo por el vino, sino por la vida. Mi idea es la de unir a una serie de grandes aficionados al vinos con otros muchos que no lo sean, no importa que jamás hayan probado un vino en sus vidas, a veces es casi preferible, ya que viene puros y dispuestos a aprender y disfrutar. No se trata de vender por vender, se trata de respeto por nosotros mismos y por el vino, hablamos de honor, de unos valores. Creo que los integrantes de la famiglia han entendido este sentimiento de protección a la perfección, ellos cuidan de mí y yo lo hago de ellos.
Si a todo esto, le unimos que siempre he sido un apasionado de las novelas de Mario Puzo, las películas de James Cagney y Edward G. Robinson de los 30 y los 40, de Scorsese y Los Soprano, la ecuación termina de salir.
¿Cuántos sois y en que zonas de España tenéis mayor representación?
Actualmente andaremos por 120 famigliares aunque siempre estamos reclutando picciotos en distintos barrios del mundo, de ello se encarga nuestra Little Family.
Tenemos famigliares en lugares de lo más variopinto: New York, Londres, Dublín, Bruselas, Buenos Aires, Ciudad de México, Chiapas Phuket, o, por supuesto, Sicilia, donde nuestro Cagnolazzi Andrea Tumbarello se encarga de las negociaciones con el resto de famiglias.
En España también está expandida por muchas comunidades autónomas, aunque el núcleo más importante lo tenemos dividido entre Madrid y Ronda, donde hemos conseguido ilusionar a gente muy joven, estando la media de edad aproximada de nuestros famigliares rondeños sobre los 30 años. De esto me siento verdaderamente orgulloso, creo que hay que picar a la gente joven en el vino, soy optimista al ver la respuesta de unos aficionados que derraman gotas de sensibilidad y emoción con los vinos que trato de transmitirles.
¿Cuál es perfil típico?
Para mí el denominador común de la famiglia es el respeto que tienen todos y la educación que me trasmiten. A muchos de los famigliares no les conocía hasta que este proyecto nos ha unido y cada uno de ellos me han demostrado un nivel de saber estar, pasión y compromiso como sinceramente jamás me había ocurrido en la vida. Aprendo de ellos cada día. Además todos entienden el concepto a la perfección: beber los mejores vinos posibles huyendo despavoridos de absurdos nacionalismos e ideas prehistóricas preconcebidas. También entienden el trabajo que me cuesta conseguir las botellas que pongo a su disposición y esto es lo más gratificante que un Don puede tener. Me siento muy orgulloso de cada uno de ellos.
¿Quién es el miembro más peculiar?
Pues tenemos a famigliares bastante dispares, está el cargo de Pezzonovante, que solo se le otorga a personas conocidas que admiramos o con las que nos une un lazo muy especial. Aquí nos encontramos por ejemplo a nuestro amigo Mikel Urmeneta (dueño de Kukuxumuxu) diseñador de nuestro logo que es nuestro hombre fuerte en el Bronx neoyorquino. También a Rancapino o a Morante que nos dan el arte y el pellizco necesario. O al propio presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, con quien me une desde hace tiempo una relación de amor/odio, unas rencillas han quedado de lado por el tema de la famiglia.
¿Qué vinos hay que matar para entrar en la Famiglia?
Pues en esto del vino hay muchísimas vías, incluso en el calificado como “vino de calidad”. Hay millones de vinos en el mundo que jamás despertaran nuestro interés, en la famiglia no vamos a pasarnos la vida hablando mal de otros vinos o analizando porqué en determinados países el vino más vendido es australiano o chileno. O como está el mercado o si podemos hacer un marketing mejor para vender más vinos españoles o de la tierra de mis abuelos; para eso ya están otros. Nosotros debemos darle el sitio que merecen los grandes vinos del mundo que nos apasionan, no vamos a matar a ningún vino porque algunos sencillamente nacen enterrados, en la famiglia solo tratamos de darle su lugar a los que realmente son los mejores vinos realizados en las mejores zonas. Si quiero compartir con mis famigliares una buena Chardonnay, es más que probable que esta sea de la Borgoña, e igualmente una Chenin será del Loira, un espumoso de Champagne o un Amontillado de Jerez o Sanlúcar.
¿Crees que es fácil copiar tu concepto?
Ojalá se tratará de copiar y cada día fuéramos más los que tratamos de beber mejores vinos y descubrir las variedades tal y como son. Yo pienso que en este mundo cuantos más seamos los que remamos en la misma dirección, mejor le irá al mundo del vino en su conjunto y mejor nos irá los que realmente lo amamos de verdad. No obstante, yo creo que cada persona que se dedique al vino debe seguir su camino, no es necesario copiar, lo fundamental es vivirlo con pasión y honestidad.
¿Si mañana me hago socio, encontraré la cabeza de un caballo en mi cama por la noche?
La famiglia se encargaría de que eso no ocurriera. Desde el momento en el plasmaras tu firma con unas gotas de sangre mezclada con vino en la estampa sagrada del Dios Dionisios, tus enemigos se convertirían en mis enemigos, y entonces te temerían…
¿Why el nombre Weirdo?
El nombre viene de una canción de Miles Davis, el que para mí es la guía en este rato en el que estamos respirando. Weirdo viene a significar algo que es distinto, que se sale de los tópicos o los caminos previamente establecidos. Weirdo es improvisación, es diferencia, en muchas ocasiones soledad e independencia, por supuesto, también tiene unas notas surrealistas y bizarras que encuentran su posible explicación en momentos cumbres de soledad.
En tu blog se nota que sientes lo que dices maridando con música los textos. ¿Crees que falta sentimiento en el mundo del vino?
Creo que en el mundo del vino en el nos ha tocado vivir falta mucho más que sentimiento, falta cordura y honestidad y sobra tontería y esnobismo. Falta información y estudio, faltan verdaderos apasionados y sobran avariciosos. Yo creo que en el mundo del vino, se pasa de la ignorancia engrandecida a la soberbia déspota de una manera demasiado frecuente. Hay un escalón de la cadena que anda despistado, el de transmitir el vino desde una forma honesta que se olvide de nacionalismos decadentes.
¿Cuál es tu vino único?
Es una pregunta imposible. Me encantan los Champagnes (especialmente los de pequeño productor y los curtidos con algunos años), los viejos Riesling del Mosela, antiguos Barolos, Chardonnay y Pinot de la Borgoña, los Chenin del Loira, los Syrah de la Cote-Rotie y Hermitage y, sobre todo, siento una extraña devoción por los blancos de norte del Ródano elaborados con Marsanne y Roussanne, unos vinos con los que he tenido más que una agradable conversación de diván. Con todos hablo, pero ellos son los únicos que escuchan con atención lo que les cuento. Aunque confieso que si me tuviera que quedar con algún tipo de vino en el mundo, estos serían los de Jerez.
No obstante, me quedo con los vinos que tengan algo que decir, los que derrochan personalidad y tipicidad y te transportan a esas brisas y esas tierras donde están elaborados, los que expresan su origen y su terroir. También soy más de momentos, soy un verdadero exaltado en ciertos instantes en los que un vino te llama y tu relación con él hace que divises todo con mayor claridad. La última vez que me ocurrió fue en la bodega Valdespino, cuando Eduardo Ojeda me dio directamente de la Bota “No”, el Palo Cortado Cardenal de más de 80 años de vida. Fueron varios minutos en los que mi cuerpo se estremeció y derramó sollozos de soltura y orgullo. Estos son los momentos únicos que te reconcilian con la vida. El vino es todo esto y mucho más, es algo capaz de unir y reconciliar.
Algo más que quieres añadir….
Solo una cosa: Justicia, honor, fraternidad, amistad, lealtad, decoro, honestidad, palabra, respeto.