Febrero es un mes eminentemente triste y decadente, un periodo inspirativo y meditativo en el que las ideas fluyen entre estancos de cartón. Un mes puro donde crecen las violetas y marchitan las sospechas.
Nuevamente es esta una selección complicada de cuadrar, probablemente la que más cambios ha sufrido desde que comencé a idearla hasta obtener el resultado final. Como ya he comentado en alguna ocasión, mi idea es ayudar a comprender el universo del Champagne en las futuras ofrendas, transmitir una idea y una forma de vida,; unos vinos de burbujas delicadas y momentos estelares que descansan y reposan en instantes de pasión lasciva y enlodada.
U: Champagne Aubry Brut Premier Cru
La bodega de Aubry está situada en el término de Jouy-les Reims (calificado como Premier Cru) en el corazón de la montaña de Reims, donde son propietarios de 16,5 hectáreas de viñedo divididos en 60 parcelas diferentes. Los actuales dueños son los hermanos Aubry: Pierre -diplomado en enología- y Philippe -biólogo-, que han heredado de sus antepasados unos viñedos cultivados por la misma familia desde el año 1790. Es una bodega innovadora pionera en la recuperación de variedades que estaban olvidadas como la Petit Meslier, la Pinot Gris o la Arbanne.
El Aubry Brut está compuesto por un 20% de Chardonnay, un 20% de Pinot Noir y un 60% de Pinot Meunier, esta última considerada como “el patito feo”, con un bizarro protagonismo demostrado en Champagnes de la talla la Closerie de Jérôme Prévost o de algunos de la bodega José Michel, donde complementa a la perfección a la Chardonnay. Es una cepa muy resistente al sol que da unos vinos capaces de madurar muy pronto, con aromas que van desde el pan tostado y las notas terrosas, al pan dulce, el caramelo y las frutas frescas. Sabemos que salvo contadas excepciones (como el Krug del 53 que contiene un 30% de Pinot Meunier), los vinos elaborados con esta variedad o con un gran porcentaje de la misma, no van a envejecer muy bien, por lo que es recomendable disfrutar de esta frescura que nos aporta durante sus primeros años. Este Aubry seleccionado para el mes de febrero es un claro ejemplo de lo anteriormente citado, un vino que alegrará el día con sus ráfagas de luz y su madurez de armonía.
C: Diebolt-Vallois Mise en Cave 1983
Para los Caporegime, he elegido nuevamente la bodega de Diebolt-Vallois, pero en este caso, un Champagne de 27 años de edad. Champagne que ni mucho menos se muestra decadente, sino más bien todo lo contrario, mostrando una vivacidad fuera de lo común y una burbuja elegante y aun fresca, con grandes momentos que pasar aun en su proceso de envejecimiento en botella. Exhibe el excelente resultado de una añada como la del 83, que comenzó tímida y que está evolucionando de una forma ejemplar, demostrando que es una de las grandes de los últimos 30 años (junto con 82, 88, 90, 96 y 02). Un Champagne que irá perfecto en un brunch dominical: mollete con mantequilla Kerry irlandesa, un poco de tomate raf por unas gotas de aceite de oliva, un huevo -de corral- frito con unas finísimas lonchas de tocino encima de la yema y rematando con un pequeña tabla de quesos de leche de vaca compuesta por un Peñamellera, un Morbier y un Saint Felicien.
U: Ignoto 2000
Por otro lado, quería hacer una pequeña presentación de una variedad muy conocida por todos nosotros como es la Garnacha, una uva procedente de España o del Sur de Francia (según quien lo mire). La Garnacha es la uva más plantada en todo el territorio español, aunque en la mayoría de los casos es una uva considerada como menor y solo algunos productores alcanzan vinos majestuosos con cepas viejísimas (mayoritariamente en la zona del Priorat en Tarragona).
El Ignoto es una edición limitada de 2.000 botellas seleccionadas por Juan Ferrer producidas en el año 2.000 por la bodega Celler de Capçanes (posiblemente la mejor Cooperativa de España) en la zona del Montsant en Tarragona, justo en la parte contigua a la ladera del Priorat. La Garnacha (procedente de cepas centenarias) en este vino se hace patente de una forma más notoria con ciertas notas licorosas, flores marchitas y sensaciones de frutas rojas dulces en una nariz elegante y terrenal. Caté este vino el pasado día 17 de febrero después de un año y continúa magnifico, con una nariz balsámica de frutos rojos y la acidez en su punto justo. Su carácter es puramente mediterráneo, con el terruño muy presente y con la Merlot en estado de acompañamiento (10%) en forma de cueros y grosellas negras. Un vino de disfrute poderosamente invernal que considero ha llegado en su momento justo y perfecto de vida para la selección de la famiglia.
U: Beaucastel Coudoulet Côtes du Rhone 2007
La Garnacha es también la variedad principal responsable de los vinos elaborados en el Châteauneuf du Pape al sur del Ródano, donde productores como Rayas, Henri Bonneau o Beaucastel elaboran algunos de los vinos con mayor personalidad y profundidad del mundo. Precisamente de este último es el vino seleccionado para los Uomini d’Onore, aunque procedente del Côtes du Rhône, una apelación que se extiende por todo el sur del Ródano y que cuenta con más de 40.000 hectáreas de viñedo, en las cuales hay una gran variedad de vinos con una enorme diferencia de calidad entre sí. Es decir, no es esta la clásica Apelation entendida en la Borgoña (donde cada pedazo de suelo está perfectamente clasificado), sino que podemos encontrar vinos comunes y mediocres y algunos capaces de marcar un estilo propio, como por ejemplo el Chateau de Fonsalette de Rayas o el Coudoulet de Beaucastel que nos ocupa. Una réplica este último de lo que sería el gran Beaucastel del Châteauneuf du Pape, es decir, su hermano pequeño o el “Baby Beaucastel”, como también es denominado.
Actualmente, la bodega está dirigida con maestría por los hermanos Perrin, que heredaron del gran Jacques Perrin (mito de la viticultura en Francia, considerado como el más brillante y filosófico de los bodegueros del Ródano) su gran pasión por la elaboración pura y natural y su predilección por la variedad Mourvedre (algo infrecuente en la zona). Precisamente, los vinos de Beaucastel son atípicos en el sur del Valle del Ródano, fundamentalmente por el uso e variedades autóctonas como la Cinsault, la Vaccarèse, la Counoise o la Muscardin.
El Coudoulet proviene de cepas de más de 30 años plantadas sobre suelos marinos de melaza del Mioceno con una capa de aluviones alpinos y de cantos rodados. Las cepas utilizas son la Garnacha (30%), que aporta nervio e intensidad; la Mourvedre o Monastrell (30%), con notas de tabaco, cuero y especias; y la Syrah (20%) y la Cinsault (20%), responsables de la complejidad aromática de la mezcla final. Cada variedad se vinifica por separado y se somete a unos seis meses de crianza en grandes barriles llamados “foudres”.
In the Devil’s Territory (Sufjan Stevens)
C: René Rostaing Côte Rôtie 2004
René Rostaing, que cuenta con 7 hectáreas de Syrah en el norte del Ródano, es un metódico incansable, un viticultor de referencia que respeta sus viñedos y consigue que sus vinos reflejen fielmente su carácter noble, educado y elegante. Este Côte Rôtie 2004 proviene de distintos viñedos dentro de la mítica Apelación, especialmente de Viaillières (que incluyen 0,40 hectáreas de cepas de más 80 años y 0,55 de unos 21 años aproximadamente), aunque también de Forget, La Garde y Lézardes. Una inusual técnica en la elaboración de este Syrah es la elevada temperatura que llega a alcanzar el vino durante el proceso de fermentación con temperaturas de hasta los 37º C y que tienen como fin una mayor extracción del color. La posterior crianza dura entre 18 y 24 meses y alterna barriles de borgoña de 228 litros con los clásicos fudres de 600 litros de capacidad. Nunca llega a superar el 20% de roble nuevo.
Una Syrah aromática, llena de finura en sus frutas rojas y en unas violetas que vuelven entrelazadas con narcisos blancos llenos de sospechas de Fontaine.
C: Domaine de Trevallon 1999
En un mundo del vino tantas veces demasiado encorsetado y despersonalizado, es de agradecer que de vez en cuando descubramos bodegas como la de Trevallon en la Provenza, una zona poco acostumbrada a vinos geniales y revolucionarios. Tanto es así, que en el momento de crearse la AOC Baux-de-Provence, incompresiblemente se dejó fuera a Domaine de Trevallon que, a pesar de ser considerada como la mejor bodega de la zona, se vio obligada a embotellar el vino como Vin de Pays des Bouches du Rhône debido a una “falta de tipicidad” causada por un extraño coupage en el que la Cabernet Sauvignon era responsable del 50% de la mezcla final. La incongruencia de la Apelation francesa se hace aun más patente cuando conocemos que en 1868 el mítico doctor Jules Guyot -a quien se debe la poda del mismo nombre- en su libro “Etudes des vignobles de France”, aconsejaba el Cabernet Sauvignon como cepa importante en la zona. Desde luego que es un extraño coupage (el 50% restante lo compone la uva Syrah), pero igual de cierto es que el resultado es un vino repleto de personalidad y franqueza que consigue reflejar el terroir de una región.
La bodega es propiedad del escultor y pintor René Dürrbach, -buen amigo de Picasso- quien compró la propiedad en 1955 sin más pretensiones que poder trabajar con tranquilidad en la Costa Azul. En ningún momento pensó en los grandes vinos que tenía escondido el monte bajo que rodeaba la heredad. El viñedo de 20 hectáreas fue plantado por su hijo Eloi Dürrbach en 1973 y es un compendio de parcelas de un gran desnivel y grandes barrancos con terrenos que contienen una gran diferencia de suelos (arcillo pedregosos con múltiples arenas y gravas sobre un fondo calcáreo muy duro).
Para definir lo que es el vino en cata, voy a citar algunas notas de dos amigos de nuestro blog hermano “Los Diletantes” para el Trevallon 98 y 99 respectivamente:
“Nariz fragante e intensa, que enamora al primer golpe de olor. Fantástica expresión de la fruta, con unas notas entre lo terroso y lo vegetal tan características de la syrah, con notas balsámicas, aceituna negra, rastrojo y, finalmente, un regusto a cereza y grosella negra. Deje pizarroso. Complejo, con una buena evolución. Una madera ruda pero que aparece en segundo plano y bien conjuntada (al día siguiente se hicieron más protagonistas, junto con unos aromas de carne cruda). Tanino fino. Acidez subida pero integrada, de la que aparece a mitad de la lengua y se va hasta atrás refrescándola con el vino. Sedoso. Equilibrado a la vez que expresivo de un carácter arrebatador. Sereno. Atardecer en un mediterráneo apacible. Fantástico ya”. Eldi.
“Patrick Süskind hubiera reescrito el perfume de conocer su existencia. Grenouille, su protagonista, se habría desviado en su viaje a Grasse para incorporarlo a su paleta de olores. Cleopatra, no se hubiera bañado en leche de burra. Ellos y muchos más, habrían incorporado este vino a su historia vital. Este vino no se bebe, se huele, se viaja a la Provenza de su mano. En nariz el golpe que se recibe es impactante, un golpe de peso pesado delicado, frutal y floral, al beberlo me viene a la cabeza la escena de “Sonrisas y Lágrimas” donde sus protagonistas bailan encima de un prado. Aparecen expresiones del terruño, grosella, frambuesa, fruta en abundancia pero no compotada, fresca. Balsámico. Aromas a infusiones. En boca, la entrada es amplia, golosa, pleno, en seguida se dibuja una sonrisa en nuestra cara, acidez, cerezas, frutas rojas y negras. Inunda la boca a cada sorbo”. Albertobilbao.
Muchas gracias a ellos dos por las anotaciones y por permitirme colgarlas.
SELECCIÓN MES DE FEBRERO DE 2010 PARA LA FAMIGLIA TRAGUS:
Uomini d’Onore:
Aubry Brut (Champagne, Francia)
Ignoto 2000 (Tinto) (Montsant, España)
Beaucastel Coudoulet Côtes du Rhone 2007 (Sur del Ródano, Francia)
Precio: 79.16 €
Caporegime:
Diebolt-Vallois Mise en Cave 1983 (Champagne, Francia)
René Rostaing Côte Rôtie 2004 (Norte del Ródano, Francia)
Domaine de Trevallon (Provenza, Francia)
Precio: 168,91 €